La infraestructura vial de la Ruta Viva, arteria fundamental para la movilidad en la provincia de Guayas, está atravesando un proceso de renovación estructural. Tras años caracterizados por bacheos recurrentes y arreglos temporales que afectaban la fluidez del transporte, las autoridades han iniciado una intervención más definitiva en cinco tramos específicos de esta vía.
La obra consiste en el cambio de la carpeta asfáltica en los sectores seleccionados, buscando mejorar la durabilidad y seguridad de la calzada. Sin embargo, estas intervenciones tienen un costo operativo inmediato para los conductores: se ha registrado un aumento significativo en la congestión vehicular durante las horas pico, obligando a los usuarios a planificar sus desplazamientos con mayor antelación.
Para el sector privado y los comercios locales de Guayaquil y sus cantones, la mejora de la infraestructura es vital para reducir costos logísticos y tiempos de traslado. Aunque la obra genera molestias temporales por el tráfico, se espera que la renovación contribuya a un flujo más eficiente en el mediano plazo, alineándose con la necesidad de mantener vías seguras y operativas para la economía local.